Un test de producto se realiza para evaluar un nuevo producto o servicio que se quiere lanzar al mercado. En el caso de un producto incluye evaluar la prueba del producto por parte del consumidor.
Generalmente se realizan para asegurar la calidad y aceptación del producto. Pueden hacerse tanto tests ciegos (sin marca asociada) como identificados (exponiendo marca o concepto) siempre según los objetivos del estudio.
En muchas ocasiones se evalúa en paralelo un producto de la competencia o un producto que actúa como benchmark (comparativo o referente óptimo a alcanzar).
Principales ventajas:
Permite evaluar la aceptación de un producto por si mismo y frente a la competencia:
Optimizando el producto/servicio ofrecido.
Comprobando su adecuación a la marca.
Conociendo el precio asociado.
Muy aplicado:
Antes del lanzamiento de un producto.
Ante problemas de pérdida de participación o penetración.