Se trata de recopilar información de forma no cuantitativa con el propósito de averiguar cuál es el comportamiento de los consumidores y cuáles son las motivaciones que los mueven.
Se utilizan para averiguar el por qué y el cómo se toman las diferentes decisiones de compra o consumo.
Las técnicas a utilizar en un estudio se deciden en función de diferentes factores como son los objetivos del estudio o el público objetivo a analizar.
Entre ellas destacan: